Buenas mañanas a todos. Hoy, lamentablemente, el equipo CVA Monher descansó, para gozo de la mayoria de los jugadores, excepto un servidor que fue llamado para jugar en el equipo de furgol 7 de Vallecas que juega. Este equipo no tiene muchas pretensiones de ganar partidos, es más, recuerdo que este año hemos ganado un partido solo, pero siempre se da todo lo poco que se tiene, y hoy por no ser menos comenzaba el partido, sin trenzar jugadas, y recibiendo goles. Así en el minuto 10 de la primera parte ya se perdía por 3-0 y los ánimos de nuestro equipo estaban muy mermados(los porros no hacen bien en la mayoria del equipo). Así, con este espíritu perdedor, sin jugar al futbol y dando pelotazos al punta que aunque es el mayor porrero también es el mayor corredor del equipo, se seguía sin jugar bien. Y no llegó el momento en el que se jugara bien, por algo vamos segundos por la cola, pero sucedió algo inaudito. Con una energía renovada, apelando al espíritu de Juan Habichuela y Ramón de Pitis el equipo consiguió con una falta sin peligro, lanzada desde nuestro propio campo, rematar un jugador de los nuestros de cabeza y peinar para que se pusiera el 3-1 a falta de 2:30 minutos.
La emoción desbordó las gradas. El público animaba a la panda de mataos que se dejaban la piel por el campo(de tierra, que te dejas la piel literalmente). Así, sin crear futbol, a base de faltas lejos del area y balones al area pequeña, a falta de 1:30 se conseguía el 3-2 a partir de un rebote desde fuera del area. La emoción embargaba a los jugadores y se pensaba que todo era posible(incluido la reinserción social). Así, a 20 segundos del final se produce una jugada que cabrearía a los jugadores del equipo rival. En una jugada de ataque por la banda, nuestro jugador no llega en un control y se le va fuera, pero el árbitro no lo ve, y el defensa coge el balón con la mano para sacar. El árbitro pita falta. El defensa se vuelve loco, flipando, en parte por la consumición de la noche anterior de cocaína(recordar que juego en Vallecas), en parte por la pifia que acababa de realizar el árbitro.
Así, a 10 segundos del final, se saca la falta desde la banda, casi en la esquina. Balón al area del portero, el cual hubiera agarrado el balón facilmente a no ser por la clarísima falta que realizó nuestro delantero, que permitió al defensa que estaba bajo palos intentar sacarla con tan mala suerte que rebotó en el larguero y se metió dentro. La polémica estaba servida.
La alegría nos embargó cuando nos dimos cuenta que habiamos empatado un partido que dabamos por perdido desde el minuto 10. La celebración fue mítica. Todos los jugadores en el suelo de arena, rebozados y celebrando el gol como si de una copa de Europa se tratara.
Conclusión: Puedes hacer una mierda de partido y no jugar ná, que si fumas porros puedes conseguir todo(hasta ganar de 2 y tó!)
Como ejemplo a seguir os pongo a este gran personaje, ejemplo para tantos y odiado por los menos. Os presento a Ramon de Pitis:
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